La pregunta que encabeza
esta entrada no es menor, y no lo es puesto que hablar de Literatura Infantil
no es menor. Los escritores, los editores, los teóricos, los profesores, los
bibliotecarios, los padres y los lectores constituyen una gran amalgama de
visiones tan diversas que, sin duda, entregarán respuestas distintas a esta
pregunta y sin embargo todos están relacionados por el mismo objeto, por la
misma pasión.
Lo primero que creo que
hay que distinguir al respecto es que, como comenté en la entrada anterior, a
mi juicio existen dentro de lo que conocemos como literatura infantil dos
visiones, dos estilos bastante contrapuestos. Ambos, sin embargo comparten un
elemento crucial; el destinatario principal, los niños y las niñas. Por lo
mismo podría decir, respondiendo a la pregunta, que la Literatura Infantil es
aquella destinada a que la lean y disfruten las niñas y los niños. Sin embargo
y a todas luces esa es una respuesta más que insuficiente, puesto que podría
servir para entender solamente a esa parte de la literatura que llamé más
arriba como “Literatura Infantilizada” pero que no da cuenta de la otra
literatura ni de su riqueza temática, ni de su valor estético.
En la literatura “para
adultos” así como en otras artes existen siempre dos corrientes que comparten una
misma denominación. Bajo el nombre de literatura, por ejemplo, novelas que
responden a esquemas prefijados y/o estudios de mercado y son más bien una
oportunidad de negocio con temas tratados de manera general que conviven con novelas
de autores cuyos temas responden a reflexiones profundas, que no hacen concesiones
“políticamente correctas” y que tienen, habitualmente más posibilidades de
permanencia en el tiempo y de pasar a formar parte del canon. Otro tanto ocurre
en el cine donde conviven películas definitivamente comerciales con aquellas
otras que se denominan, para diferenciarlas de aquellas, como “cine arte” o “cine
de autor”. Lo mismo ocurre en la Literatura Infantil con estas dos miradas de
las que hablo.
Con el afán de la
claridad más que de una categorización conceptual podemos sostener que estas
dos miradas o corrientes corresponden a una mirada utilitaria y a una mirada
estética del arte en cuestión. Intentaré responder a la pregunta por separado
¿Qué es entonces la
literatura infantil “utilitarista”? llamaré así a aquellos cuentos, poemas u
obras dramáticas que están escritas para que las lean solamente los niños, su
objetivo primordial es enseñarles algo (modales, valores, etc.) su estructura
es simple y no busca generar en los niños ni asombro, ni despertar en ellos
algún tipo de cuestionamiento. Sus temas principales serán son tratados con un
solo nivel de interpretación, no se abren ni abren la mirada a una segunda
lectura o una lectura entre líneas. Colores básicos en su portada e
ilustraciones normales y realistas.
Efectivamente se hace relativamente
fácil definir e identificar este tipo de literatura Infantil pero como ya he
dicho, me interesa la otra, la que aunque también está escrita para niños no
comparte nada más con ella.
A mi juicio, la
Literatura Infantil (así con mayúscula), es un tipo de literatura cuyos autores
no ven a los niños y a las niñas como clientes o como sujetos incompletos a los
que deban ayudar por medio de sus textos. Por el contrario, los autores de este
tipo de literatura parecieran entender a sus lectores primarios (porque también
la pueden leer y disfrutar los adultos) como personas depositarias de respeto,
con una inteligencia capaz de no aceptar cualquier idea, con la capacidad y el
derecho a soñar e imaginar sin que le representen las situaciones con un dibujo
sino que se les sugiera y les permita intuir (como en los libro álbum). Los
temas que trata son todos aquellos que puedan ser de interés o preocupación de
los niños (ser bueno o malo para los estudios o para un deporte, el origen de
la vida, la muerte, la enfermedad, la separación de los padres, cómo viajar a
la luna, hacer un viaje al polo, conseguir poderes mágicos, etc.) pero tratados
con el respeto que sus etapas cognitivas merecen, sin escatimar el uso de un
lenguaje rico y creativo (en la poesía, por ejemplo, sin rimas bobas) y con las dosis de humor adecuado. Si
llevan ilustraciones estas serán considerando una verdadera “poética cromática”
intentando llevar a los pequeños lectores a aprehender que los colores pueden
transmitir también emociones. En fin, esta literatura pretende el placer estético
de los niños respetando su inteligencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario